Generación millennials, visión y actitud distinta a la cultura machista
Daniel Pérez González.- En el marco del Día de la Mujer, las manifestaciones de mujeres por las diferentes formas de violencia que sufren a manos de los hombres machistas, se acentúan y crecen en todo el país por lo que se ha pensado que los millennials podrían ser la nueva generación de hombres que dé marcha atrás a las cifras de violencia hacia las mujeres.
Un estudio del Council on Contemporary Families, que asegura que en 1994 el 42% de los estudiantes, creía que el mejor modelo de familia era aquel en el que el hombre era la fuente principal de ingresos y la mujer debía quedar relegada a los trabajos de la casa; dos décadas después, en 2014, la cifra aumentó al 58%. Pero a mediados de los noventa, menos del 30% de los jóvenes creía que las decisiones importantes en casa debía tomarlas el marido, mientras que en 2014 la cifra ascendió al 40%.
En este contexto estudiantes y jóvenes profesionistas expusieron sus puntos de vista al respecto.
En opinión de la socióloga, Elena Nieto Estrada, la exposición y denuncia que hacen las mujeres hacia los hombres cuando son acosadas, hace que los millennials duden de su comportamiento, es decir, si ven a una muchacha en problemas lo ignoran, porque la sociedad o la misma fémina podría acusarlos de acoso.
“Los millennials han sido educados con una visión diferente intentan parecer más maduros, sin embargo las chicas siguen esperando el mismo trato que han estado viendo”, agregó
Para Nieto Estrada el machismo está presente, porque es muy difícil cambiar patrones o estructuras que siguen vigentes, “son pocos los que pueden actuar de manera distinta. Pero hay quienes si se sienten atacados por las mujeres (todo tiene que ver con el poder) no lo van a permitir y vuelven a reaccionar como machistas.
Para la bióloga Emma Pacheco Meneses, los millennials ven al machismo como una cultura arraigada que se está eliminando en gran parte de las nuevas generaciones, “pero aún hay gente que se borrega a aceptarla. Sobre todo los hombres que más ejercen el machismo tienen miedo de que se elimine”.
Consideró que esta generación trata de hacer notar todos los beneficios que brindaría tanto a hombres como mujeres evitar la actitud machista y todos los problemas y afectaciones que causa el ejercerla.
Por ello esta cierta que sí, será la generación de los millennials quienes bajaran el alto índice de cultura machista entre los hombres, “y con las generaciones siguientes se reforzará”.
En las relaciones de los millennials, Pacheco Meneses comentó que las decisiones de pareja se dan en un 50/50, “hay relaciones que siguen teniendo gran influencia machista pero muchas otras han pasado a ser equitativas y sanas”.
-¿Desde que las mujeres alzaron la voz qué ha cambiado de forma radical?
-Que las mujeres ya no tenemos miedo de expresar lo que consideramos mal, tenemos las oportunidades de opinar y cambiar las cosas.
Para Zulema Ruano, estudiante de Derecho, la generación millennial le ha sido más fácil poder puntualizar el machismo y visibilizar conductas que atentan los Derechos Humanos de las mujeres; esto se da por el gran impacto mediático y el flujo de información que se da a través de las redes sociales, y aunque efectivamente hay una clara distinción de lo que es y de cómo debe erradicarse el machismo, aún coexisten acciones que lo reflejan y que lo mantienen latente.
Para ella, la aportación de los millennial al problema cultural del machismo radica en el diálogo porque el intercambio de ideas es lo que los caracteriza como generación, pues considera que el machismo como problema social, acarrea tres corrientes; la que busca eliminarlo en todos los aspectos, aún en las micro conductas; la que suele decir que no hay que ser tan radicales, solamente lo suficiente y la contraparte que aún ni siquiera reconoce el problema.
Por lo anterior, esta cierta que será esta generación sí bajará el índice de la cultura machista, porque son las mujeres las que están estableciendo los límites desde lo que antes consideraban una sumisión normal.
“Si bien los resultados no se verán de manera tácita en nuestra contemporaneidad, si somos un factor de cambio fundamental para las siguientes generaciones, en el cual buscamos que el mensaje que hereden tenga perspectiva de género, empatía y apertura al diálogo”, agregó”.
Enfatizó que afortunadamente la generación atraviesa un cambio de paradigma en el cual cada vez es más frecuente aplazar las relaciones de pareja, esto no quiere decir que sean rechazadas, sino que se espera de ellas una construcción de convivencia sana y progresista, que aporte valor hacia el crecimiento individual de cada persona. “Esto hace más factible el que las mujeres rompan con la idealización del amor romántico y las haga menos propensas a caer en relaciones en que las decisiones sean tomadas de manera unilateral, pudiendo discernir y elegir libremente aquellas que les brinden la oportunidad de ejercer su derecho de opinión y actuación a favor de sus propios intereses; es decir, poder compartir en pareja, sin olvidar su propia individualidad e independencia”.
Una de las cosas más transgresoras e importantes que ha cambiado radicalmente en la vida de las mujeres en la actualidad, continuó, es la manera en cómo nos percibimos a nosotras mismas y a las demás. En este punto la sororidad está más que nunca en práctica y día con día se busca deconstruir conductas machistas de las cuales también somos parte, permitiéndonos ser más empáticas y dejar de lado la dañina mentira histórica que dice que “el peor enemigo de una mujer es otra mujer” para pasar a reconocernos como diversidad sí, pero en unidad, la cual se protege, defiende y abraza.